07 agosto 2015

AKRANES

Después de desayunar en el acogedor salón comedor del camping donde llegáramos la tarde anterior; abandonamos el lugar con el viento silbando entre los árboles que refugiaron en la noche, nuestra tienda de campaña, y a su vez a nosotros.

Kickbikeando, a unos siete kilómetros del comienzo de ruta, de infinitas rectas, perdimos de vista al embravecido viento. Nos dió tregua.

Disfrutamos del vuelo de las aves que se cruzaron a nuestro paso. Paisaje erosionado; lejanas montañas bien dibujadas; lagos habitados de patos, ovejas negras y blancas.

Los ascensos progresivos, se llevan muy bien. Las bajadas para gozar.
No pasamos de 35 Km/h por seguridad, al llevar el Extrawheel con las alforjas cargadas a tope, creemos que es lo más prudente por si surge cualquier imprevisto; aquí los animales nos están saliendo con frecuencia al camino.

Los Kickbike llevaban un ritmo extraordinario. Una media de 17km/h.
Nuestros cuerpos coordinándose, fusionándose con las máquinas.

Avanzamos y avanzamos por infinitas carreteras.

En varios momentos un ave que trataré de identificar, no sabemos si atraídas  por el movimiento de las banderitas, volaron por encima nuestra, a la par, silbándonos. Fue gracioso.

Hemos estado visitando la pequeña ciudad de Akranes; su playa de arena negra; nos bañamos en las piscinas, centros de reunión social de los islandeses. Visitamos el faro.

Nos subimos de nuevo al Kickbike para continuar ruta en la maravillosa Iceland.

06 agosto 2015

EL TESÓN COMO EL VIENTO...

Tras 33 km cara a cara con el viento, de pronto se alía a nosotros. Comienza a empujarnos, y tal es la fuerza con que lo hace que no necesitamos dar kicks para avanzar. Parecía que nos moviamos a motor. Sentíamos la aceleración. 
En la mar, remolinos ascendentes. Olas.
Tal era la velocidad que tuvimos que usar los frenos para no desvocarnos.
Una subida en curva. De nuevo cara a cara con el viento, más bravo aún.
Asimos fuerte los manillares, agachamos las cabezas y empujamos  desnivel hacia arriba con vigor.
Superada la curva, nos azotó sin piedad de costado. Los carros viraron; primero uno después, el otro. Los Kickbike también.  Los dos equipos se arrastraron por el suelo medio metro por el asfalto. Rápidos pudimos agarrarlos. Casi incrédulos ante lo que nos estaba sucediendo, reaccionamos raudos.
De un vuelo lo metimos todo para una hondonada paralela a la carretera.
Quedaba poco, apenas un kilómetro para llegar a un camping. 
En ese refugio improvisado, pensamos cuál sería la solución. No podíamos esperar que el viento cediera. Había que continuar.
Nos abrigamos, decidimos avanzar por la hondonada aunque la hierba está muy alta a sabiendas que habría que empujar. Mejor eso, rodar lentamente a salir de nuevo al azote  indomable.
Y... precisamente fue la hierba la que nos permitió avanzar sin mayor dificultad.
A cincuenta metros del camping se terminó la mar de hierba. De nuevo al asfalto. Un carro hizo tijera. Un último esfuerzo, trabajando en equipo de dos. Superado.

Las energías que no se ven, son las más poderosas.

El tesón como el viento,
El viento como la ilusión...

Dinamismo.

05 agosto 2015

TIERRA DE ISLANDIS

Fuimos, vamos paralelos  a la costa, en distinta dirección a Eolo. Nos empleamos a fondo pues el viento lleva genio. 

Ahora las alforjas van a tope ya que llevamos además de la ropa, herramientas, calzado y repuestos; víveres suficientes para varios días; las distancias entre un supermercado y otro son largas; las piernas, los músculos  se fortalecen más  por el esfuerzo. 

Hay nieve en Esja, montaña que bordeamos, hay nieve en Akrafjall.

9 grados y viento. Para ir en Kickbike ésta  temperatura es buena pues el cuerpo en movimiento genera mucho calor. Preferimos e fresco al calor. 

Hvalfjörôur es el panorama que nos inunda los ojos; los olores delicados ligeramente dulces de las plantas que azota el viento nos envuelve en magia con sabor de vainilla. 

Los fiordos suelen concentrar gran diversidad de especies aladas. Vamos viendo muchas plantas con una geometría fractal perfecta, escuchando esas aves que silvan canciones de vikingos...

Los Islandis, ohh! los islandis, que belleza de caballos. Ya acariciamos algunos. Una atracción poderosa hacia tal criatura.

Hoy llueve, así que nos pondremos los Gore~tex y continuaremos rumbo al norte.

04 agosto 2015

HACIA LO SALVAJE

Hacia lo salvaje....
Amaral hace años me  sorprendió  con aquella canción con la que  me identifico y me gusta. De vez en cuando escucho el acústico que viene en el pack  que comprara por aquel entonces. A los buenos artistas hay que mimarlos como a las flores.

Hacia lo salvaje, internarse en la naturaleza pura. Disfrutar del incansable viento, el elocuente sol de amanecer, los zumbidos de las trabajadoras abejas, las volcánicas piedras, las violetas plantas, el musgo...

Nos alejamos kick a kick del tránsito imparable de la urbe. Reikiavik se fue quedando a nuestras espaldas.

Cuando la tierra giró hasta  un punto donde el sol pintó el paisaje de morados y naranjas, cuando asomamos a la Luna, acampamos.
Dormimos entre algodones, en la paz absoluta.

Nos disponemos a montarnos en los kickbikes y seguir rumbo Norte. Una manzana y en ruta!

03 agosto 2015

KEFLAVIC~REYKJAVIK

El orbayu islandés nos recibió en Keflavik. El sofocante calor de Alicante donde nos subimos al avión contrasta con el clima veraniego islandés. Aquí las temperaturas son bajas.

Montamos los Kickbike , ensamblamos el Extrawheel, alforjas. .. Todo listo, rodamos ensimismados con el paisaje volcánico, derrochando con cada kick,  esas ilusiones que habíamos ido acumulando, esos deseos por estar donde ahora rodamos en los Kickbike.

En los kickbike no echamos de menos el sillín, la biomecánica de movimientos requiere mas energía y esfuerzo, así lo quisimos, no hay queja.

Tan parecido el kickbike y la bicicleta, tan  diferente al mismo tiempo.

Liberamos todas esas ilusiones contenidas para dejar sitio a nuevas que creen  proyectos futuros.

Es lo bueno de la vida, siempre hay algo nuevo que nos puede impulsar para seguir aprendiendo.



28 julio 2015

INFINITAS POSIBILIDADES


Keflavik . Reikiavik.

Hringvegur, así se llama la primera carretera de Islandia y la única de circunvalación.

Por ahí circularemos.

Del suroeste al norte. Del norte hacia la pista que pasa por el Parque Nacional del Vatnatjokul, y rumbo al sur de la maravillosa isla de fuego y hielo.


Vik, Hveragerdi. Parada en Blue Lagoon, Keflavik. 


Más o menos ese es el plan, pero quién sabe, nos gusta que la vida nos sorprenda.

Hay infinitas  posibilidades, cada día estaremos abiertos a todo lo bueno que ha de venir.

27 julio 2015

ENTRENAMIENTO NOCTURNO EN KICKBIKE

Suena el despertador, una de la madrugada. Sonrisas
Las mayas, el casco, las bambas con una buena suela vibram...
Bloqueo de suspensión.Un fuerte ascenso.
Hace fresco, mil estrellas.  La lechuza y las vacas se inquietan  a nuestros paso, y no me extraña...
Bajada. Los parámetros son similares, pero esto es un artilugio bien distinto. Agarras el manillar... es un Kickbike. No hay cambios , ni pedales, ni sillín. 
Reset
Configurar la posición. 
Aquí hay que trabajar con algún que otro músculo más que en la bicicleta. Se agradece, el cuerpo realiza sus funciones mejor si se fortalece con algún ejercicio que nos haga sentir bien, que nos guste practicar y nos divierta. Hacer deporte refuerza la salud física y mental. 
Equilibrio, coordinación. 
Kick, kick... un trago de agua de vez en cuando.
Es veloz si lo apuras, excelente para entrenamientos de  corredor@s, ciclistas, nadadores, tenistas. Extraordinario para cualquier persona que desee mantenerse en forma. 
De regreso las estrellas siguen titilando.
35 km y aún no ha amanecido. Extraordinario entrenamiento. Asfalto y pista.
Depurar la técnica es parte del proyecto.