500 Km. de kicks.
Lo celebramos con un grito vikingo bajando un puerto de montaña que subir fue duro.
Suerte que mires donde mires es fascinante.
Diez kilometros más y llegamos a Staôur al atardecer.
Nos atrincheramos en una estación N1 y comimos a dos carrillos.
Nos vamos a descansar, a contar ovejas de tres en tres...
No hay comentarios:
Publicar un comentario